lunes, 10 de noviembre de 2008

El periodismo, un trabajo similar en la realidad y la ficción





Ensayo



En el transcurso de mis estudios como periodista he leído documentos y textos que me enseñan a ser una buena reportera, redactora, editora, jerarquizar la información, saber cuándo un hecho es verdaderamente noticioso y crear argumentos, claros, concisos que en cada párrafo den muestra de mi investigación al lector. Pero nunca había leído algo tan real como El vuelo de la reina, de Tomás Eloy Martínez, que a pesar de ser una novela, refleja los esfuerzos de muchos periodistas por salir adelante y sus jefes dictadores que solo ven el mundo como a ellos les parece y no muchas veces como lo enseña la escuela, desde un punto de vista subjetivo e imparcial.

Por tal motivo puedo decir que esta obra fue de mi total agrado, mientras me cuentan una historia de amor obsesiva y me incluyen en la intimidad de Camargo, el director de El Diario, me mostraron todo un mundo periodístico laboral en el que te tienes que enfrentar y manejar muchas veces tus propios intereses sin pensar en los demás, como lo ejemplifico el personaje de Reina quien salió adelante bajo el arma de ser mujer, defender lo que quería, agradarle a su jefe y demostrar su inteligencia.

El libro es una enseñanza didáctica, que mantuvo mi atención por todo su suspenso y manera entrecortada de dar cada acontecimiento, sin embargo al mismo tiempo me desilusiona la realidad de los medios, donde siempre hay rivalidades y se ve al jefe como un ser supremo que es indispensable para realizar cualquier proceso, como en el caso de El Diario, cada título, orden o columnas designadas a algún periodista era buena o mala porque Camargo lo decidía, no porque la experiencia y conocimiento de un editor lo designara.

El periodismo es conocido como el cuarto poder, y es que no es para menos, tenemos la posibilidad de manipular la información, hacer que un hecho sea bueno o malo y significante o insignificante para la sociedad, generando así desde guerras hasta obras que unen el mundo y a las personas en pro de un mismo tema.

Si en el periodismo existieran bastantes personas que organizaran los hechos de la misma manera que Camargo, con imparcialidad y sabiduría, no importaría de qué lado estuvieran, la información siempre sería precisa, oportuna y no una cantidad de cortinas de humo que a diario manejan los medios.

De otro lado, Tomás Eloy muestra cómo puede ser degrada la mujer en su oficio o exaltada si hay intereses sobre ella, así como Reina pudo ser una simple reportera toda su vida y nunca llegar a alcanzar a los editores del periódico, por medio de su rebeldía y constancia que debe tener todo periodista en sus investigaciones, logró superar a quienes le daban ordenes y demostrar que la lectura enriquece los conocimientos de cualquier oficio, quién iba a pensar que por una periodista leer sobre Jesús y sus antepasados lograría escalar en su carrera, cuando lo que siempre encasilla a los periodistas son los textos de derecho, política o conflictos.

Con el caso de Reina se demuestra una vez más que los periodistas debemos saber sobre todos los temas, y la lectura sin importar de lo que sea siempre aporta al crecimiento de toda persona, nos ayuda a crear argumentos, continuar con historias, conocer y entender el mundo, para así dar miradas amplias a quien nos lee y no entregar al lector el simple hecho sin contextualizar o dar antecedentes que lo orienten en un mundo con tantas controversias.

No hay lugares imposibles de alcanzar o información completamente secreta, es muchas veces nuestro medio intelectual de conocimiento, el que nos obstaculiza el camino de la verdad, como lo dice Morán. Reina nos enseña a los periodistas que más que las enseñanzas de la escuela, se necesita tener ese espíritu de lucha y persistencia para llegar a lo que queremos, como lo hizo ella al entrar al monasterio y destapar toda una mentira en la que el presidente tenía ciego un país entero.

Es así como El vuelo de la reina me confirma con hechos vivenciados desde la experiencia de Camargo y la lucha de Reina por salir adelante, que la racionalidad, el entender al hombre y su historia, además de la comprensión de los hechos y dudar de todos ellos, son las principales cualidades de todo buen periodista que no se deja llevar por el poder del medio.

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