
Ensayo
Los medios de comunicación ejercieron, ejercen y ejercerán una gran influencia sobre todas las sociedades, ya que tiene el poder de ser controladores del mundo, pues tienen la capacidad de difundir la información.
El hombre fue el creador de estos, pero ya no tiene el poder de controlarlos; ahora por el contrario él es controlado por ellos. Cuándo ocurrió este fenómeno, Cuándo el poder se le salió al ser humano de sus manos, estas son preguntas difíciles de contestar; se conoce (debido a la historia) el momento en el que el hombre inventó la prensa escrita, las revistas, los magazines; fechas exactas de cuando se creo, la radio, la televisión (la cual daría paso al cine años después) y luego se abriría el gran mundo de la internet que llega a reunir todo lo que los medios pueden brindar. Pero el momento en que estos medios tomaron vida por si solos e hicieron de las personas sus máquinas; es imposible saberlo con certeza.
Los medios de comunicación ejercieron, ejercen y ejercerán una gran influencia sobre todas las sociedades, ya que tiene el poder de ser controladores del mundo, pues tienen la capacidad de difundir la información.
El hombre fue el creador de estos, pero ya no tiene el poder de controlarlos; ahora por el contrario él es controlado por ellos. Cuándo ocurrió este fenómeno, Cuándo el poder se le salió al ser humano de sus manos, estas son preguntas difíciles de contestar; se conoce (debido a la historia) el momento en el que el hombre inventó la prensa escrita, las revistas, los magazines; fechas exactas de cuando se creo, la radio, la televisión (la cual daría paso al cine años después) y luego se abriría el gran mundo de la internet que llega a reunir todo lo que los medios pueden brindar. Pero el momento en que estos medios tomaron vida por si solos e hicieron de las personas sus máquinas; es imposible saberlo con certeza.
La comunicación es y ha sido siempre una necesidad de todas las personas y en el transcurso del tiempo se han visto varias manifestaciones de esto; en un principio los símbolos y signos (dibujos, sonidos) permitían que los seres humanos pudieran comunicarse, luego con la aparición del lenguaje, de las palabras; el contacto se acrecienta y después mucho más cuando no solo se limita a la expresión verbal, sino que aparece la escritura. Este realmente fue el momento en que se dividiría la historia en dos. La escritura logró traspasar los límites de la imaginación humana, romper fronteras y llegar a lugares desconocidos. Los hombres pudieron entonces comunicarse entre sí y mejor aún pudieron lograr que sus palabras fueran plasmadas en el papel para su permanencia a través del tiempo.
Con el paso de las décadas vino el avance tecnológico y científico, el progreso se hacía cada vez mayor, los cambios eran innumerables: “el hombre era el dueño del mundo, pues era el dueño de la información”. Es así como ya no solo habían medios escritos, sino también auditivos y visuales que cada vez se hacían más novedosos y ágiles que los anteriores. Gracias a este fenómeno de proliferación de medios, apareció algo llamado: la competencia (que más tarde generó la conocida “chiva” o la exclusividad), esto significaba que unos cuantos tomaban el poder de la información (en la mayoría de casos porque tenían un alto nivel adquisitivo) y la difundían a su antojo, sin tener en cuenta valores éticos o morales y con el único fin de ser los primeros en dar a conocer los acontecimientos.
Es en este punto donde ya el hombre pasa a ser sujeto de los medios de comunicación, cuando el poder realmente lo pasan a tener unos cuantos y comienzan a ejercer una fuerte manipulación sobre los “muchos” otros, perdiendo toda noción de valores y de compromiso por una sociedad que cada vez está en una situación más crítica.
Es importante aclarar que los medios de comunicación públicos son normalmente menos manipulables que los privados, pues al saberse qué poder hay detrás de ellos, son más fácilmente controlables. Al contrario de los medios privados en los que se invierten grandes sumas de dinero, siendo dudosos sus intereses reales, que en la mayoría de las ocasiones no son puramente comunicativos y no tienen ninguna responsabilidad social.
La responsabilidad social debería ser una tarea del difusor de la información (sea cual sea éste). Tomando como ejemplo el periodista, se sabe que su ética profesional le indica qué debe y qué no debe hacer en su oficio y cuales son las repercusiones que tiene el dar una información; errada, a medias o que vulnere los derechos fundamentales de cualquier ser humano. Sin embargo en la actualidad han sido muchos (no solo periodistas, sino también dueños de grandes canales, directores de periódicos, etc.) los que han obviado o simplemente olvidado la gran influencia que tienen los medios de comunicación sobre las personas y se ha encargado únicamente de transmitir información desmedida a “masas” y no a “seres humanos”.
Cabe anotar que hay dos tipos de manipulación en la información: una consciente y otra inconsciente. La primera es la que resulta de una voluntad decidida y resuelta a crear confusión. La segunda, por el contrario, consiste en difundir temas sin tener noción alguna sobre ellos; se trata de difundir palabras e ideas que no son resultado de un proceso racional y voluntario, sino emocional. No se es consciente de lo qué se dice, ni a quién se lo dice, y tampoco, si realmente los receptores están entendiendo el mensaje tal y como quiso enviarlo el emisor.
Es difícil acabar con la manipulación de los medios, porque como se decía antes, ellos tienen el poder no solo de hacer que fluya la información, sino de hacer que en este proceso las personas se conviertan en unas simples marionetas que necesitan continuar en el juego de recibir todo el conocimiento que genera la información, para lograr así permanecer conectados con los otros y dentro de la sociedad.
Para concluir, es importante hacer una propuesta ¿Cómo contrarrestar la manipulación?
Sería importante crear en las personas (en los consumidores) una nueva conciencia que los haga estar atentos y les permita distinguir entre simples opiniones y opiniones argumentadas, además fortalecer en los valores perdidos, sobre todo los morales (que aún los mismos medios se han encargado de desaparecer), para así poder entender cuándo una información tiene compromiso y responsabilidad social o simplemente apunta al consumismo, creando así un juicio crítico colectivo y sin ninguna dirección.
Sería importante crear en las personas (en los consumidores) una nueva conciencia que los haga estar atentos y les permita distinguir entre simples opiniones y opiniones argumentadas, además fortalecer en los valores perdidos, sobre todo los morales (que aún los mismos medios se han encargado de desaparecer), para así poder entender cuándo una información tiene compromiso y responsabilidad social o simplemente apunta al consumismo, creando así un juicio crítico colectivo y sin ninguna dirección.

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